Creque para much@s resulta inquietante» las diferentes respuestas que entre los adolescentes y jóvenes (no solo de nuestra comunidad) han tenido las limitaciones y restricciones que se nos han impuesto dada la situación que estábamos viviendo.

Resultaba (aparentemente) llamativa la reacción de est@s de «saltarse» tan abierta y escandalosamente las normas impuestas en relación a la convivencia y las medidas institucionales adoptadas para protegernos de la INVASIÓN de esta especie de peste que ha significado esta nueva y desconocida enfermedad.

Ahora bien, esta reacción de los jóvenes y adolescentes frente a esta situación era una cuestión muy previsible. ¿Porqué opino que este modo de actuar era bastante obvio?.

Actualmente observamos que el desarrollo evolutivo de los menores hacia la madurez supone una mayor dilatación en el tiempo que lo que suponía hace 30 años (por ejemplo) llegar a ser un adulto. Hoy en día, debido a múltiples factores (económico, social, familiar, político…) l@s jóvenes tardan más tiempo en conseguir acercarse a un tipo de vida más autónoma, independiente y regulada. El trabajo, la vivienda, la autonomía personal son más difíciles de conquistar en estos tiempos y las condiciones para la consecución de estas alternativas supone (en general) un gran sacrificio para ell@s debido, sobre todo, a las condiciones que tienen que lidiar para poder conquistar una vida propia. «NO SE PUEDE» dicen muchas veces, y no les falta razón.

La disyuntiva en esta situación resulta ser la de dilatar lo más posible el retardo a la madurez (porque no queda otra, muchas veces) y ,por lo tanto, actuar como si la adolescencia fuera inevitable durante una buena parte de la vida.

L@s adolescentes y jóvenes se mueven en gran medida desde LAS PULSIONES y esto es algo INEVITABLE. «PULSIÓN» quiere decir: Satisfacción de lo inmediato. En este sentido el consumo de diferentes sustancias resulta algo gratificante puesto que causa una satisfacción inmediata (es más fácil beber que ligar, por ejemplo puesto que beber no te compromete a nada mientras que ligar conlleva el riesgo del rechazo).

En este sentido el alcohol es un tipo de sustancia que desinhibe, de esta manera se hace más llevadero el peso de loa cotidiano.

El problema fundamental de estos hechos que hemos ido viendo en los medios (botellones, vandalismo…) no es tanto el que los jóvenes y adolescentes lo hagan. El sustrato de estas situaciones descansa en el hecho de que vivimos en una sociedad en la que parece que lo fundamental es gozar y consumir (teniendo en cuenta que gozar es distinto a desear).

Lo más preocupante es que (además) esto ha sido alimentado y animado incluso por algunos politic@s ( como en el caso de la Comunidad de Madrid en la que había quien decía que LA LIBERTAD era poder irse a tomar unas cervezas hasta bien entrada la noche).

En definitiva, LO PULSIONAL no se soluciona con «la educación» como pretenden algun@s. Dentro de los macrobotellones había much@s estudiantes universitari@s….y, a pesar de todo, actuaban de maneras muy descontroladas.

Lo pulsional más tiene que ver con «lo animal» (esas cosas que por mucho que se quiera NO SE PUEDEN CONTROLAR), y el aprendizaje de l@s adolescentes y jóvenes es el de reconocer sus pulsiones para poder enfrentarlas de otra manera diferente (a veces con la ayuda de una terapia con un@ profesioanl